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Lo que le cuesta a tu banco mantener servidores propios (y lo que AWS cambia en el primer año)

Cada año es el mismo ciclo: el presupuesto de TI sube, la junta pide explicaciones, y el director de tecnología vuelve a justificar cada servidor, cada licencia, cada contrato de soporte. Lo que nadie está calculando bien es el costo total de seguir como están.

Hemos tenido esta conversación muchas veces con directores de tecnología en bancos de Centroamérica. No es una conversación sobre si AWS es bueno o malo. Es una conversación sobre dinero: cuánto cuesta realmente mantener infraestructura on-premise, y qué pasa con ese número cuando parte de ella se mueve a la nube.

Los números que vemos en la región son consistentes. Los bancos que migran servicios no críticos a AWS reportan reducciones de entre el 25% y el 35% en costos operativos de infraestructura en el primer año. No es magia. Es estructura de costos.

El problema que nadie está midiendo bien

Cuando un banco evalúa el costo de su infraestructura on-premise, generalmente mira el costo del hardware. Eso es un error.

El costo real tiene cuatro capas que rara vez se suman juntas:

  • Hardware y refresh. Los servidores tienen un ciclo de vida de 3 a 5 años. Al final de ese ciclo, el costo no es solo comprar equipo nuevo. Es migrar, reconfigurar, probar y volver a certificar todo lo que corre encima.
  • Licencias de capacidad fija. Pagas por la capacidad máxima, no por lo que usas. Si tu sistema usa el 40% de la capacidad el 80% del tiempo, el 60% restante es dinero que se va sin hacer nada.
  • Personal de operaciones. Alguien tiene que gestionar ese hardware, hacer los parches, monitorear la disponibilidad y responder cuando algo falla a las 3 de la madrugada. Ese costo no aparece en la línea de infraestructura, pero pertenece ahí.
  • Datacenters y costos de operación. Energía, cooling, espacio físico, contratos de colocación. Son costos fijos que no bajan aunque el negocio baje.

Cuando sumas esas cuatro capas, el número real es significativamente mayor que lo que aparece en el presupuesto de TI bajo la línea de infraestructura.

Lo que cambia con AWS

AWS no elimina todos esos costos de golpe. Lo que hace es cambiar la estructura de cómo pagas por capacidad.

En on-premise, pagas por lo que podrías necesitar. En AWS, pagas por lo que usas. Esa diferencia, en un banco mediano con cargas variables a lo largo del día y del mes, representa entre el 20% y el 35% de ahorro solo en el primer año.

Además de eso, AWS elimina tres costos que normalmente son invisibles en el presupuesto:

  • Refresh de hardware. AWS actualiza su infraestructura sin costo adicional para ti. No hay ciclo de refresh que presupuestar ni proyecto de migración cada 4 años.
  • Alta disponibilidad y disaster recovery. En on-premise, la redundancia es un proyecto separado con su propio presupuesto. En AWS, es parte de la arquitectura base.
  • Tiempo del equipo de operaciones. Cuando AWS gestiona el hardware y la disponibilidad, tu equipo de TI deja de apagar incendios y empieza a construir.

«Pero nuestro AS400 no puede ir a la nube»

Es lo primero que escuchamos. Y es verdad: no estamos hablando de mover el AS400 a AWS. Eso no tiene sentido técnico ni económico para la mayoría de los bancos en la región.

Lo que sí tiene sentido es mover los servicios que rodean al AS400: los canales digitales, la reportería en tiempo real, las APIs para terceros, los módulos de banca móvil, los servicios de autenticación. Esos consumen infraestructura cara on-premise y funcionan perfectamente en AWS.

El AS400 sigue donde está, haciendo lo que siempre ha hecho. IBM MQ actúa como puente entre el core y los servicios en la nube. Las transacciones fluyen en ambas direcciones sin interrupciones. Lo que cambia es quién paga por qué parte de la infraestructura, y cómo.

El cálculo a tres años que pocos hacen

La mayoría de las evaluaciones de costo miran el año 1. El problema es que el año 1 de AWS incluye costos de migración que distorsionan el número. El análisis honesto se hace a 3 años.

En un horizonte de 3 años, un banco mediano en Centroamérica típicamente ve:

  • Eliminación de uno o dos ciclos de refresh de hardware
  • Reducción del 20% al 30% en costos de licencias por capacidad
  • Reducción del tiempo de operaciones entre el 30% y el 40%, redirigido hacia proyectos de valor
  • Disaster recovery funcional sin presupuesto de proyecto separado

Cuando se suman esos números, la migración parcial a AWS no es un costo. Es una inversión con retorno medible.

Por dónde empezar

El primer paso no es técnico. Es identificar qué parte de tu infraestructura actual absorbe el mayor costo con el menor retorno.

En la mayoría de los bancos con los que hemos trabajado en El Salvador, Guatemala y Panamá, ese análisis revela que entre el 30% y el 50% de la infraestructura on-premise podría migrarse a AWS sin tocar el core bancario, sin interrumpir operaciones, y con un periodo de transición de 3 a 6 meses.

En Echo Technologies hacemos ese diagnóstico antes de proponer cualquier solución. No tiene sentido hablar de AWS hasta que sepamos exactamente qué costos estamos atacando y qué servicios son candidatos reales para la migración.

Si quieres tener esa conversación, con números reales sobre tu arquitectura específica, estamos disponibles.

Sin propuesta de venta. Solo el análisis de tu caso específico.

Luis Rugamas, CEO de Echo Technologies

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